Una disminución en Acuerdos de Unión Civil mayor a la de los matrimonios arrojó, entre otros resultados, análisis de los últimos dos años de vigencia de esta iniciativa

Un análisis realizado por la ONG ACTIVA arrojó que en los últimos dos años no sólo los matrimonios han descendidos, como viene siendo la tendencia, sino que además los Acuerdos de Unión Civil (AUC) también y en mayor proporción, dejando en evidencia que la medida no se ajustó al propósito que se buscó con su creación.

El estudio que se centra en la revisión estadística de los matrimonios y acuerdos de unión civil, celebrados entre los años 2016 y 2017 a nivel nacional y regional en Chile, contrastó dicha información con los divorcios y términos de AUC registrados en igual periodo en el Registro Civil.

Mientras que los matrimonios se redujeron en un 2,48%, los AUC lo hicieron en 14.06%. Cabe destacar que desde la entrada en vigencia del AUC, el 22 de octubre de 2015, hasta diciembre de 2017, un total de 15.794 parejas han contraído este vínculo y sólo 1 de cada 10 aproximadamente ha tomado la determinación de disolver su vínculo.

Otro dato interesante que arrojó este estudió realizado por la ONG ACTIVA es que de los Acuerdos de Unión Civil efectivamente celebrados, 8 de cada 10 aproximadamente se han registrado entre parejas de distinto sexo, y sólo 2 de cada 10 entre parejas de un mismo sexo, contrariamente a la finalidad prioritaria que se tuvo en vista para establecer este tipo de uniones.

Estos resultados, señaló la directora de la ONG, Gloria Requena, “debe ser un llamado a avanzar en otras formas regulatorias de la vida en pareja, tanto en parejas de un mismo sexo como heterosexuales, que se acomoden a los diversos proyectos de vida existentes”.

“La legislación actual responde a un modelo de sociedad y de familia que ya no se ajusto a los tiempos, porque hemos cambiado y concebimos la pareja, la familia de forma diferente. El amor no se decreta, por lo mismo es importante dar mayor flexibilidad a la regulación de la vida en pareja, entendiendo que siempre prima la voluntad de los contrayentes, no el Estado. Casarse se ha transformado en una decisión cada vez más racionalizada, en que el amor romántico es sólo uno de muchos aspectos a considerar” finalizó a directora de la ONG, Gloria Requena.